Amistad, amor, traición y una misión secreta en la España de la Segunda Guerra Mundial.
En 1940 el editor Tom Burns llegó a Madrid para hacerse cargo de la oficina de prensa de la embajada británica. Allí empleó su ingenio y su amor por España en la guerra propagandística contra los nazis con un objetivo sencillo: que Franco no entrara en la guerra y así proteger Gibraltar y el Mediterráneo occidental de los ejércitos de Hitler. Lo que Burns ignoraba era que sus peores enemigos, liderados por el traidor Kim Philby, estaban en Londres, no en España.
Sobre la edición …
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