«En algunas ocasiones, el destino nos entierra en vida, pero hay otras que nos devuelve el corazón».
Hace dos años que Klaudia llora el asesinato de su marido, Bruce. Lo vio morir, aunque nadie ha encontrado el cuerpo y ella siempre ha conservado la esperanza de encontrarlo con vida. Cuando recibe una llamada de su hermano, anunciándole que lo ha reconocido en una fotografía de un hombre encarcelado en una prisión de Beirut, no se lo piensa dos veces en subirse a un avión e ir a por él. Quizá el destino les conceda otra oportunidad.
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.