"Leer Los inocentes bien puede ser un hito en una dolescencia masculina latinoamericana"
Alberto Fuguet
"Uno a uno los muchachos se fueron. Al final solo quedó Colorete. Me asustó su mirada. Ya no había cólera ni burla en sus ojos: había ternura, extraña, terrible. Cuando se dio cuenta que lo miraba, se avergonzó. Quise darle la mano y decirle: "Te comprendo". Pero qué difícil es sincerarse sin cebada".
En la Lima de los años cincuenta, una pandilla de adolescentes se refugia bulliciosa y buscapleitos en billares, cines y cantinas. Colorete, El Príncipe, El Rosquita, Cara de Ángel: adolescentes rechazados por …
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