Una fiesta.
Un asesinato.
Sin testigos.
El cadáver de Kerry Dowling, de dieciocho años, aparece en el fondo de la piscina. Ninguno de los invitados a la fiesta que dio, aprovechando la ausencia de sus padres, ha visto absolutamente nada.
Sin embargo, la ausencia de testigos no significa que falten sospechosos, y la policía no tarda en centrarse en el novio de Kerry, con el que discutió en mitad de la celebración; o en su vecino, que se enfadó por no ser invitado (y todos saben lo difícil que es para Jamie relacionarse con los demás y contener las emociones). …
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