La historia de un comisario que arriba a Sudamérica para buscar al infante entre la mafia local, la burocracia y la ambición de quienes nunca pensaron en el daño colateral de su codicia.
Fontela no se conformaba y esa insatisfacción hacía de él un adicto al mal, hurgando desesperadamente en lo más profundo de la aberración humana, intentando palpar su textura, tocar consistencia... Esperaba algún día identificar signos que lo revelarán y, entonces, reconocería al criminal en un vistazo.
Ese era su plan de vida. Un crimen siempre deja huellas, pero estos indicios suelen diluirse cuando el contexto está …
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.