Esta es la historia de Cenicienta, pero también es la historia de su madre, de su padre, sus hermanastras, su madrasta, sus príncipes, sus amigos, sus mascotas, sus secretos, sus deseos, sus ilusiones, sus miedos... contada por ella misma con ternura y sin tapujos.
Me llamo... me llamo... La verdad es que no sé cómo me llamo porque desde que tengo memoria todos me han llamado y me llaman Cenicienta.
¡Cenicienta!
¡Échale al guiso un poco más de pimienta!
¡Cenicienta limpia el pasillo! ¿Ya lo has hecho?
¡Pues ahora sácale brillo!
Cenicienta repásame el dobladillo,
cepíllame la melena,
calienta …
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